Se tan fuerte que nadie pueda herirte, tan noble que nadie pueda ofenderte, tan humilde que todos quieran admirarte y tan original que nadie pueda imitarte.
Cada vez que cierro los ojos te veo a ti.
¿Cómo pretendes ser libre si te encierras a ti mismo en tu propio mundo?
Luna, deja de esforzarte... jamás brillarás tanto como sus ojos.
Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta de quién importa, quién nunca importó, quién no importa más y quién siempre importará. De modo que no te preocupes por la gente que se quedo en tu pasado, hay una razón por la que no estarán en tu futuro.
Se debe amar para tener recuerdos, sufrir y llorar para olvidar, olvidar para seguir viviendo y vivir para volver a amar. Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad de amar, tener lo más importante del mundo sin poseerlo en realidad.
Comienza el día con una sonrisa y verás lo divertido que es destacar entre los demás.